Formación y capacitación en producción de Biocarbono para la resiliencia climática
Los residuos agrícolas se descomponen al aire libre liberando metano y óxidos de nitrógeno —gases 20 veces más dañinos que el CO₂.
En Ecuador, millones de toneladas de biomasa se pierden anualmente, contaminando la atmósfera en lugar de regenerar suelos.
Los agricultores familiares quedan atrapados en ciclos de degradación territorial sin acceso a soluciones innovadoras.
Transformar esos residuos en biocarbono mediante pirólisis con tecnología Kon Tiki.
Enterrarlo en las parcelas crea un sumidero de carbono estable por hasta 1.000 años.
Resultado: suelos regenerados, emisiones evitadas y nuevos flujos económicos para productores.
Biochar Workforce capacita a agricultores locales en un ciclo virtuoso de captura de carbono, regeneración territorial y autonomía económica.
Residuos agrícolas se transforman en biocarbono mediante hornos Kon Tiki en ausencia de oxígeno.
El biocarbono se inocula con microorganismos eficientes y humus para potenciar beneficios.
Se entierra en parcelas familiares, capturando carbono y mejorando fertilidad indefinidamente.
20.000 toneladas CO₂/año capturadas al escalar a 1.200 hectáreas. Regeneración de suelos degradados.
Agricultores acceden a mercados internacionales de CDRs (créditos de carbono) con ingresos recurrentes verificables.
Empoderamiento de 15 familias iniciales como productores certificados, multiplicando conocimiento a nivel territorial.
Construcción de 3 hornos Kon Tiki con diseño validado por Ithaka Institute.
Capacitación técnica de 12 productores certificados en pirólisis y operación.
Pruebas piloto y adaptación a condiciones locales de Chingazo Alto.
Desarrollo de fórmulas personalizadas según tipos de suelo y cultivos.
Transferencia tecnológica a otras huertas y comunidades rurales.
Monitoreo continuo de captura de carbono y resultados productivos.
Ejecución y gobernanza comunitaria
Financiamiento DAP 2025-26
Certificación y mercados de carbono
Metodología Kon Tiki
Ingresos por CDRs: Cada tonelada de CO₂ capturada se convierte en crédito transable en mercados internacionales.
Venta local: Biocarbono inoculado se comercializa a otros productores y distribuidores agrícolas.
Integración: Escalamiento a 400 hectáreas de cáñamo industrial con biocarbono regenerativo.
Autonomía económica: Los productores generan ingresos recurrentes sin depender de financiamiento externo.
Replicabilidad: El modelo se multiplica en otras comunidades rurales de Chimborazo.
Impacto territorial: De 15 familias a redes comunitarias transformando territorios enteros.
Biochar Workforce demuestra que las soluciones climáticas más potentes vienen de las manos que conocen la tierra.